In July of 2013, I was privileged to be included on a Witness for Peace Delegation to Mexico to study the Roots of Migration. I use the word “privilege” with a strong sense of reservation, particularly after now understanding the power behind the term. Throughout the entire trip, it was clear that the economic plans of “privileged countries,” namely the United States and Canada, have far-reaching effects. Additionally, it became clear that the “privileged” citizens of these countries had almost no knowledge of how the laws of governments and the revenue growth policies of corporations have led to extensive problems in Latin America. Sadly, it also became painfully clear that I was one of the privileged citizens that had close to zero knowledge about what was happening to a huge portion of Mexican citizens and others throughout Central America.

The purpose of the Roots of Migration Delegation was to visit areas that were being directly influenced by migration, hear stories of why it was occurring, and to garner a better understanding of the extensive, mostly negative, impact of governmental policies on the lives of ordinary people. In some of the cases that we encountered, migrants were leaving the rural towns that they had been raised in and were traveling to the United States for better opportunities. In other instances, people were desperately fleeing civil war and bloodshed in the hopes of finding safety and security.

During one stop, we were told some of the horrors that migrants face when traveling to the United States through Mexico from Central America. That was a poignant moment. I realized that conditions in some of these regions must be truly terrible and people simply had no hope left if they were willing to undertake the perilous journey.

Other stops on the Delegation exposed us to very distressing stories shared with us by those most impacted by migration: The fracturing of families… Incarcerations… Missing relatives presumed to be dead.
Yet, some areas were successfully fighting these detrimental policies using the same laws and concepts that had created many of these economic issues. They touted enterprise and self economic development as their weapons against migration from their city and potential exploitation by foreign corporations.
After traveling with the Delegation, my goal was to share some of the stories and encounters that I had experienced with whomever would listen. My only wish is that those who read these postings will take them into account when talking about and debating immigration or governmental policy.

En julio de 2013 tuve el privilegio de participar en una de las delegaciones de Acción Permanente por la Paz en México, para estudiar las causas de la migración. Uso la palabra “privilegio” con cautela, porque entiendo el peso de lo que significa. A lo largo de todo este viaje, pude entender los planes económicos de los “países privilegiados”, como los Estados Unidos y Canadá, quienes han provocado efectos que han llegado hasta el último rincón de México. Es evidente que los ciudadanos “privilegiados” de estos países desconocen casi en su totalidad el efecto de las políticas económicas de sus gobiernos que favorecen principalmente a las empresas transnacionales han dejando a su paso un sinfín de problemas para América Latina. Es triste saber que yo era uno de tantos cuidadanos que desconocia esta situación.

El propósito de la delegación fue visitar algunas zonas que son directamente afectadas por la migración, escuchar las historias de por qué dicho fenómeno está ocurriendo, y lograr una mejor comprensión de los impactos – mayoritariamente negativos – de las políticas gubernamentales en la vida de la gente común. En algunos de los casos que conocimos, los migrantes se iban de los pueblos rurales donde habían crecido y dirigiéndose a los Estados Unidos en busca de mejores oportunidades. En otros casos, la gente huía de manera desesperada de una guerra civil y el derramamiento de sangre con el afán de encontrar seguridad y protección.

Durante una de las presentaciones, nos contaron sobre algunos de los horrores que enfrentan los migrantes cuando se viajan a los Estados Unidos desde América Central a través de México. Fue un momento conmovedor. Me dí cuenta de que las condiciones en algunas de estas regiones deben ser verdaderamente terribles y a la gente simplemente no le queda ni un pingo de esperanza si está dispuesta a emprender un viaje tan peligroso.
Otras visitas durante la delegación nos expusieron a historias muy angustiantes compartieron con nosotros por los más afectados por la migración: La fractura de las familias, los encarcelamientos , familiares desaparecidos que se suponen muertos.
Sin embargo, algunas personas estaban luchando contra estas políticas perjudiciales con éxito, usando las mismas leyes y los mismos conceptos que habían creado muchas de estas situaciones económicas. Nombraron el empuje personal y el desarrollo económico como sus armas en contra de la migración de su ciudad y la posible explotación por empresas extranjeras.
Después de viajar con la delegación, mi objetivo es compartir algunas de las historias y los encuentros que experimente con quien quisiera escucharlos. Mi único deseo es que los que leen estas publicaciones se las tenga en cuenta cuando se habla y se debate sobre la inmigración o la política gubernamental.

Migrants riding on “La Bestia” (“The Beast”), where they not only face the dangers of the train itself, but kidnappings, rape, extortion, and violence. | Migrantes en”La Bestia”,donde enfrentan no solo los peligros de subir el tren, sino también secuestros, violaciones, extorsion y violencia.